Compara tu neto actual como asalariado con lo que necesitarías facturar por tu cuenta, cuota RETA e IRPF incluidos.
Autor: Tomás Peñuelas Palacio · Última actualización: 17 de octubre de 2026 · Fuentes: Seguridad Social (RETA) y Agencia Tributaria
Como autónomo no solo pagas IRPF: también asumes la cuota de la Seguridad Social (RETA) completa tú solo, sin que la empresa aporte su parte. Por eso, para mantener el mismo dinero disponible cada mes, normalmente necesitas facturar bastante más que tu salario bruto actual, no solo que tu neto.
Esta calculadora parte de tu neto mensual actual como asalariado, le añade lo que tendrías que pagar de cuota de autónomo (según los tramos de cotización por ingresos reales de 2026) y de IRPF trimestral sobre tu beneficio, y calcula hacia atrás cuánto tendrías que facturar (sin IVA) para que, después de esos dos descuentos y de tus gastos deducibles, te quede el mismo dinero en el bolsillo que ahora. Si quieres profundizar en las diferencias más allá del dinero (protección social, vacaciones, fiscalidad), tenemos un artículo completo sobre autónomo o asalariado: qué te conviene.
Alguien que ahora ingresa 1.800 € netos al mes como asalariado, con un 15% de gastos deducibles estimados y sin tarifa plana, necesitaría facturar aproximadamente entre 2.700 € y 2.900 € al mes (sin IVA) para mantener ese mismo neto como autónomo. La diferencia se explica principalmente por la cuota de autónomos (que como asalariado paga en gran parte la empresa) y por no tener la reducción por rendimientos del trabajo que sí se aplica en el IRPF de una nómina.
No. El IVA que repercutes en tus facturas no es un ingreso tuyo (lo recaudas para Hacienda), por lo que esta calculadora trabaja siempre sobre la base imponible, es decir, tu facturación sin IVA.
Como asalariado, tus vacaciones y muchas bajas están retribuidas. Como autónomo, si no facturas, normalmente no ingresas (salvo prestaciones específicas). Esta calculadora compara solo el neto mensual, no cubre ese factor adicional de seguridad.
No, varía mucho según tu actividad. Puedes ajustar el porcentaje en el formulario para acercarte a tu caso real (gestoría, herramientas, suministros, cuota de autónomos societarios, etc.).
Porque como asalariado tu empresa aporta aproximadamente un 30% adicional de tu bruto a la Seguridad Social sin que lo notes en tu nómina; ese coste desaparece al ser autónomo, pero tú tienes que asumir tu propia cuota íntegra. Además, como autónomo declaras el IRPF sobre tu beneficio (ingresos menos gastos) y no tienes retenciones mensuales calculadas por una empresa, lo que cambia el ritmo con el que pagas impuestos.
No necesariamente es la pregunta correcta. Muchas personas que pasan a autónomos valoran la flexibilidad, la posibilidad de deducir gastos reales o el potencial de crecimiento de ingresos, aunque el primer año facturen algo menos que el objetivo de igualar su neto anterior. La decisión suele depender tanto de cifras como de cuánto valoras la estabilidad frente a la autonomía.