Por qué el IRPF varía según tu comunidad autónoma
Dos personas con el mismo salario bruto, el mismo tipo de contrato y la misma situación familiar pueden acabar pagando un IRPF distinto solo por vivir en comunidades autónomas diferentes. No es un error ni una casualidad: así está diseñado el impuesto desde que se cedió parte de su gestión a las comunidades.
El IRPF tiene dos "mitades"
El IRPF que pagas se divide en dos tramos que se calculan por separado y luego se suman: un tramo estatal, con una escala de porcentajes igual para todo el país, y un tramo autonómico, con una escala que aprueba cada comunidad autónoma y que puede diferir bastante de unas a otras.
Por qué existen estas diferencias
Desde 1997, y de forma más amplia desde 2009, el Estado cedió a las comunidades autónomas la capacidad de fijar su propia escala de gravamen para ese tramo autonómico, así como algunas deducciones propias (por ejemplo, por alquiler, por nacimiento de hijos, por circunstancias familiares concretas, etc.). Cada comunidad decide su política fiscal dentro de unos márgenes, lo que genera diferencias reales en la retención final.
¿Cuánto puede llegar a variar?
Para un mismo nivel de ingresos, la diferencia en el tipo aplicado entre la comunidad con la escala autonómica más baja y la más alta puede suponer varios puntos porcentuales, lo que en salarios medios-altos se traduce en cientos o incluso miles de euros al año de diferencia en la retención.
¿Significa que debería mudarme?
No es tan sencillo. El IRPF es solo una parte de la ecuación: hay que tener en cuenta también el coste de la vida, la vivienda, otros impuestos autonómicos (como sucesiones y donaciones, o patrimonio) y, sobre todo, tus circunstancias personales y laborales reales. Cambiar de residencia fiscal únicamente por el IRPF rara vez compensa si no vas de la mano de un cambio de vida ya planteado por otros motivos.
Cómo saber qué te corresponde a ti
La comunidad autónoma que cuenta a efectos de IRPF es aquella en la que resides de forma habitual (más de 183 días al año), no donde está tu empresa. Si quieres ver una comparación con cifras reales de tu salario en distintas comunidades, prueba nuestro comparador de nómina por comunidad autónoma.
El caso especial de País Vasco y Navarra
Estas dos comunidades no forman parte del sistema explicado hasta ahora: tienen un régimen fiscal foral propio, gestionado por sus propias Haciendas (las Diputaciones Forales vascas y la Hacienda Foral de Navarra), con su propia normativa completa del IRPF, no solo un tramo autonómico sobre una base común. Esto significa que sus tramos, deducciones y mínimos personales pueden diferir de forma más sustancial del resto de España, y no son directamente comparables con el sistema de régimen común que aplican las demás comunidades.
Deducciones autonómicas que pueden cambiar el resultado
Más allá de la escala de tipos, muchas comunidades aprueban deducciones propias que reducen la cuota final: por alquiler de vivienda habitual (especialmente para menores de determinada edad), por nacimiento o adopción de hijos, por gastos de guardería, por donativos a entidades culturales o medioambientales locales, o por inversión en empresas de nueva creación de la propia comunidad. Estas deducciones no están recogidas en la comparación general de tramos, así que tu situación personal concreta puede mejorar el resultado de tu comunidad de residencia respecto a lo que muestra una comparación basada solo en tipos. Si quieres repasar primero cómo se calcula el IRPF en general, antes de entrar en las diferencias autonómicas, lee qué es el IRPF y cómo se calcula.
Fuente: Agencia Tributaria.